Texto: Giovaiden / Fotos cortesía OCESA
Entre neblina y bajo el cobijo de una manta negra que caía como un velo sobre el escenario, emergió Ghost, no como una banda, sino como una fuerza invocada desde los rincones más recónditos de la existencia. El Palacio de los Deportes se convirtió en un templo suspendido entre dos mundos: lo celestial y lo infernal, lo sagrado y lo profano.
Una multitud expectante, ya entregada desde antes del primer acorde, presenció cómo Peacefield abrió el portal. No fue simplemente una canción, fue una invocación. Así comenzó el primer acto del Skeletour 2025 en México, una misa blasfema disfrazada de concierto, un ritual sonoro que convirtió cada alma presente en fiel creyente del espectáculo.
Y esta vez, la experiencia fue aún más inmersiva: al ingresar, cada asistente recibió una bolsa especial para guardar su teléfono, asegurando que nadie estuviera detrás de una pantalla. Sin distracciones, sin notificaciones. Solo luz, sombra y sonido.






Desde el primer susurro angelical hasta la nota más endemoniada, el público se fundió con la energía desbordada que emanaba del escenario. Cada riff era una invocación, cada coro una plegaria invertida, y cada pausa un suspiro sostenido entre el éxtasis y el abismo. La entrega fue absoluta, como si la realidad se desvaneciera bajo cada juego de luces y cada palabra pronunciada con teatralidad.
Tobias Forge, en su encarnación de Papa V Perpetua, no fue sólo un frontman: fue el sumo sacerdote de una ceremonia que amalgamó lo teatral, lo musical y lo espiritual.
Una experiencia escénica donde el rock adoptó formas litúrgicas. En cada nota y movimiento se percibía la solemnidad de un rito, la sofisticación del misterio y la contundencia de una banda que domina el equilibrio entre lo visual y lo trascendente
México, en su primera noche de Skeletour, fue testigo de una misa negra donde el pecado se aplaudió y la redención llegó con cada estallido de distorsión.
Uno no asiste, uno se entrega, y cuando las luces se apagaron por completo, quedó en el aire algo más denso que el humo, fue una especie de hechizo o tal vez un pacto.
¿Están listos para la segunda fecha de Ghost en México?
