“El bosque salvaje: la magia de LAIKA cobra vida con las voces de Macarena García, Emilio Treviño y Javier Ibarreche”

Por: Adriana Zambrano

La nueva producción animada, basada en la novela Wildwood, llegará a los cines el 29 de octubre con una aventura que explora la valentía, la empatía y el poder de trabajar unidos.

La pasión por crear historias con las manos, el talento de equipos extraordinarios y la dedicación de cientos de artistas vuelven a encontrarse en “El bosque salvaje (Wildwood)”, la nueva producción de LAIKA, estudio reconocido por preservar la esencia de la animación stop motion. Basada en la novela de Colin Meloy, la película propone una aventura épica que combina fantasía, misterio y personajes de gran complejidad emocional.

La historia sigue a Prue, una joven que se aventura en un bosque misterioso para rescatar a su hermanito, acompañada de Curtis, descubrirá un territorio habitado por criaturas extraordinarias, clanes enfrentados y secretos que pondrán a prueba su valentía, en medio del peligro, ambos comprenderán que la empatía y la unión pueden resultar más poderosas que cualquier batalla.

Para su versión en español, Macarena García, Emilio Treviño y Javier Ibarreche prestan sus voces a Prue, Curtis y Brendan, respectivamente, enfrentándose a desafíos interpretativos que compartieron durante la presentación de la película.

Para Macarena García, participar en esta producción significó cumplir uno de sus grandes sueños como actriz, además de ser admiradora del cine animado y del trabajo de LAIKA, confesó que aceptó inmediatamente la invitación, aunque después llegaron los nervios ante una experiencia completamente nueva.

La actriz destacó el acompañamiento y la paciencia del equipo de doblaje, que le permitió descubrir nuevas herramientas interpretativas, su mayor desafío fueron las escenas de acción, situaciones que terminaron convirtiéndose en una experiencia divertida.

Sin embargo, lo que más la conquistó fue la personalidad de Prue, una protagonista cuya fortaleza no depende únicamente de su valentía, sino de su capacidad para comprender el dolor de los demás.

Por su parte, Emilio Treviño regresó a trabajar con LAIKA después de casi una década, interpretar a Curtis representó un reto particular debido a la diferencia de edad con su personaje, por lo que recurrió al acompañamiento de un entrenador vocal para recuperar los matices de una voz adolescente.

El actor explicó que Curtis enfrenta una profunda necesidad de sentirse querido y reconocido, su evolución consiste en descubrir que la verdadera valentía también puede encontrarse en la sensibilidad, el afecto y la capacidad de comprender a los demás.

Javier Ibarreche, quien interpreta a Brendan, encontró una conexión inesperada con su personaje, incluso recordó que, durante una exhibición de la película en Morelia, algunos espectadores identificaron similitudes entre ambos antes de escuchar su trabajo de doblaje.

Para él, uno de los aspectos más interesantes de la historia es la manera en que la fantasía permite abordar conflictos humanos complejos, particularmente la posibilidad de que personajes enfrentados aprendan a colaborar por un objetivo común.

“El talento humano detrás de la fantasía”

Uno de los grandes valores de “El bosque salvaje” es el trabajo artesanal que caracteriza a LAIKA, cada escenario, personaje y movimiento refleja la dedicación de artistas que mantienen vigente una técnica donde la creatividad humana resulta indispensable.

Esa misma sensibilidad se traslada al trabajo de doblaje, los tres actores coincidieron en la importancia de comprender la vida interior de sus personajes y encontrar una interpretación honesta, capaz de transmitir emociones incluso a través de los silencios.

Con una propuesta visual minuciosa y una historia que invita a reflexionar sobre la empatía, la pérdida y la colaboración, “El bosque salvaje” celebra tanto la imaginación como el esfuerzo colectivo que hace posible el cine animado.

La película estará llevando a la pantalla una aventura que reconoce la valentía de quienes se atreven a enfrentar sus miedos sin perder la capacidad de comprender a los demás.